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🥇 [2022] ¿Qué tan cerca está la interfaz cerebro-computadora de la realidad?

junio 14, 2022
brain computer interface

Una interfaz cerebro-computadora es un sistema que permite que el cerebro se comunique con algún tipo de máquina externa. Como tales, estos sistemas tienen varios usos potenciales. Por ejemplo, una interfaz cerebro-computadora podría conectarse a una cámara para restaurar o aumentar el sentido de la vista de una persona. Del mismo modo, no es difícil imaginar a los humanos usando interfaces cerebro-computadora para controlar una variedad de máquinas, abriendo así todo un mundo de nuevas y emocionantes posibilidades. Por esta razón, no es exagerado decir que las interfaces cerebro-computadora podrían transformar la forma en que vivimos, aunque todavía es demasiado pronto para hacer predicciones precisas sobre lo que sucederá y lo que no sucederá.

¿Es posible una interfaz cerebro-computadora?

Algunas personas podrían preguntarse si una interfaz cerebro-computadora es posible. Finalmente, hay muchos conceptos populares en la ciencia ficción que son geniales pero también muy inverosímiles dada nuestra comprensión actual de la ciencia, con un excelente ejemplo de viajes FTL que sirve como base para casi todas las ciencias. -fi Historias que afectan a más de un sistema. Sin embargo, es importante tener en cuenta que las interfaces cerebro-computadora no se encuentran entre estos conceptos, ya que ya existen en la vida real. En cambio, la pregunta más importante es cuándo se generalizarán estos sistemas.

En resumen, el desarrollo de la interfaz cerebro-computadora se remonta a la década de 1920. Para los curiosos, hubo un estudiante alemán llamado Hans Berger que decidió unirse a la caballería donde tuvo un grave accidente, que podría haber resultado en caballos. pisoteándolo con un cañón si no fuera por la rápida acción del conductor. Supuestamente, la hermana de Berger sintió que Berger estaba en grave peligro e instó a su padre a telegrafiarlo para preguntar por su bienestar. Todo el incidente había causado tal impresión en Berger que, después de completar su servicio de caballería, volvió a la escuela para estudiar las bases fisiológicas de la telepatía.

Baste decir que no parece la base más prometedora para un avance científico. Sin embargo, Berger puede afirmar haber descubierto la actividad eléctrica del cerebro, así como una forma de registrar la actividad eléctrica del cerebro, aunque no fue hasta finales de la década de 1930 cuando recibió un reconocimiento generalizado porque otros científicos confirmaron sus hallazgos. En cualquier caso, aunque Berger no creó la interfaz cerebro-computadora, su descubrimiento fue un paso importante hacia ese objetivo, ya que su invento allanó el camino para métodos cada vez más sofisticados para medir la actividad eléctrica.

Debido a esto, en las décadas siguientes, diferentes partes desarrollaron diferentes sistemas que podrían considerarse interfaces cerebro-computadora. Un ejemplo fue una pieza musical llamada Music for Solo Performer, publicada en 1965, que utilizó la medición de la actividad eléctrica del cerebro para tocar instrumentos de percusión. Sin embargo, no fue hasta la década de 1970 que un profesor llamado Jacques Vidal ideó el concepto de interfaz cerebro-computadora, al que siguió la creación de un sistema que pudiera mover un objeto gráfico en una computadora. Pantalla.

¿Qué tan cerca estamos de una interfaz cerebro-computadora?

Como se mencionó anteriormente, las interfaces cerebro-computadora no son un concepto nuevo, sino algo que existe desde hace décadas. Además, cabe señalar que cada vez más personas se interesan por el concepto de interfaces cerebro-ordenador, por lo que a día de hoy existen numerosos ejemplos.

Por ejemplo, mientras que algunas interfaces cerebro-computadora son inherentemente no invasivas, otras no lo son, lo que significa que deben ser instaladas por neurocirugía. Esto es interesante porque produce señales de la más alta calidad. Sin embargo, viene con un problema serio ya que el cuerpo humano no responde bien a un objeto extraño colocado en el cerebro, lo que resulta en tejido cicatricial y un debilitamiento gradual de la señal. Si bien hay problemas serios que deben abordarse, ha creado algunas oportunidades notables. En particular, vale la pena señalar que se están realizando esfuerzos para utilizar dichas interfaces cerebro-computadora para tratar casos de ceguera adquirida, aunque, a pesar de algunas perspectivas serias, los resultados hasta ahora han sido imperfectos.

Sin embargo, está claro que las interfaces cerebro-computadora verán un uso generalizado en algún momento en un futuro no muy lejano. Para obtener evidencia, no busque más allá del hecho de que la FDA ha emitido pautas para probar las interfaces cerebro-computadora, dejando en claro que la agencia cree que serán cada vez más útiles. Algo que seguramente hará para tiempos interesantes.

Más consideraciones

Está claro que las interfaces cerebro-computadora tienen un inmenso potencial para el bien. Todavía están muy lejos de este potencial,…

🥇 [2022] ¿Qué tan cerca está la interfaz cerebro-computadora de la realidad?

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